El pasado lunes día 9 de enero comenzamos una nueva actividad en Raíces y Flores, un taller de danza creativa a cargo de la escuela Latidos. Tras la motivación de algunos niños y niñas para los que la danza adquiere un gran significado, otros muchos han sido atraídos a descubrir este maravilloso mundo del movimiento musical. Fue un verdadero placer ver y observar cómo disfrutaron de la actividad, como María López, la profesora, era capaz de conectar con ellos/as con su voz y sus gestos impregnados de cariño.
El grupo actualmente cuenta con 7 niños/as y está abierto a nuevas incoorporaciones. La actividad se desarrolla todos los lunes de 16:30 a 17:30 h. en el espacio de crianza en comunidad: Raíces y Flores. La aportación son tan solo 20€ mensuales.
¡Os agradecemos la difusión!
Raíces y Flores: Espacio de Crianza en Comunidad
enredandoencuentros@gmail.com
618674382
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viernes, 13 de enero de 2017
viernes, 4 de noviembre de 2016
Un ejemplo de cómo aprenden los/as niños/as en Raíces y Flores
Un día cualquiera, salimos a dar un paseo por el entorno que rodea a Raíces y Flores, y de repente...¿Qué se esconde dentro de esta casa?
¡Una excavadora!¡Nuestro sueño hecho realidad!¡No es una tarjeta con una imagen, ni un cuento, ni un juguete, es...¡una excavadora a tamaño real que se mueve y podemos observar lo que hace!
Guau...que maravilla ver la tierra como cae dentro del camión, que maravilla ver las ruedas girar, que maravilla el sonido que hace al salir y entrar, su sombra, el polvo que levanta, la cara del señor que la conduce, como entra y sale por la puerta sin chocarse, etc.
Y lo mejor de todo...
¡Nos montamos encima!
Porque facilitar experiencias con objetos reales, en situaciones de la vida cotidiana, que se muevan, que hagan trabajar los cinco sentidos, que hagan florecer nuestras emociones, hace que las conexiones neuronales se produzcan, que los aprendizajes sean vivos y se interconecten unos con otros, que los/as niños/as sepan diferenciar lo real de lo ficticio, que vayan de lo concreto a lo abstracto.
Si quieres conocer más sobre nuestro proyecto solo tienes que llamarnos o escribirnos, te atenderemos muy gustosamente en:
618674382 (Estefi) 618005596 (Jorge) o enredandoencuentros@gmail.com
miércoles, 2 de noviembre de 2016
Danza creativa para niños/as
DANZA CREATIVA PARA NIÑOS/AS DE 3 A 6 AÑOS
Desde la Asociación Enredando Encuentros: Redes de Desarrollo a Escala Humana y Raíces y Flores: Espacio de Crianza en Comunidad nos complace invitaros a una actividad que hemos organizado con mucho amor durante estos meses.
Se trata de un taller de Danza Creativa para niños de 3 a 6 años con Latidos, escuela de música y danzas del mundo.
La actividad consiste en clases orientadas a desarrollar la imaginación del movimiento a través de juegos con el ritmo, el espacio y el tiempo. Se trabaja el descubrimiento de las diferentes partes del cuerpo y sus posibilidades de movimiento así como el descubrimiento del eje corporal, experimentando una correcta colocación del cuerpo y acercándoles al movimiento como elemento de expresión.
La profesora es Laura Lizcano, bailarina y coreografa. Si quieres saber más sobre Laura puedes pinchar en el siguiente enlace:
Ficha profesional Laura Lizcano
La propuesta va a dirigida a todos los niños y niñas de Almensilla y resto de Sevilla durante 1 hora a la semana, los jueves de 17:00 a 18:00 h. en el espacio Raíces y Flores.
La aportación de la actividad son 20€ al mes con descuento de un 10% para hermanos/as.
El grupo comenzará cuando se haya conseguido un mínimo de 6 niños hasta llegar a un máximo de 11.
Para realizar la inscripción puedes escribir un email a enredandoencuentros@gmail.com o llamar o mandar un whatsup al 618674382
Para más información sobre la actividad:
Escuela Latidos
Clases de Danza Creativa
martes, 4 de octubre de 2016
Cada día es un día especial en Raíces y Flores
Cada
día es inolvidable, especial y único en Raíces y Flores.
Hace poco
celebramos el cambio de estación y cada día celebramos los regalos que
nos da la naturaleza.
Aquí os dejamos algunas imágenes de estas dos semanas.
¡Espero que os gusten!
Aquí están Unai y Mateo jugando a perseguirse en el círculo de neumáticos. Mantenerse en cada neumático y cambiar de dirección a esa velocidad requiere unas altas dotes de equilibrio y coordinación.
¿Os animáis a probarlo?
Este día salimos a dar un paseo por el pueblo. Esta vez nos llevamos las bicis y fue toda una aventura en las cuestas, las subieron y bajaron una y otra vez. Acabamos en un parque que tenía el suelo lleno de piedrecitas, asi que hicimos montañas, jugamos a hacer comidas y a enterrarnos los pies.
Otro día estábamos jugando con las telas.
A los/as niños y niñas, como expliqué en una entrada anterior, les encanta taparse y esconderse; esta vez yo ponía una tela y ellos/as se tumbaban; a continuación yo ponía la siguiente y se cambiaban.¡Lo repetimos un montón de veces!.Que relación más bonita.
Aquí tenemos a África experimentando con el agua, con algo tan sencillo como verla caer en su mano. ¿Os habéis parado a pensar cuanto aprendizaje hay en esto?
Iris hizo un día un experimento espontaneo que consiste en rellenar guantes de latex con agua y con arena, aunque se quedaron con el agua. La sensación les encantaba y despues les hicieron agujeros de diferentes tamaños, por lo que el agua salia de diferente forma.
Aquí están Iris y Mateo construyendo un tobogán, que de juego dan las cajas. Álvaro les echo una mano en tan delicada tarea.
Esto es una creación de Iris en un momento de soledad y conexión.
¡La que decía que no le salían las bolitas.!
El fantástico día en el que los caracoles volvieron a salir.
Y aquí recogiendo aceitunas, que aunque no nos las podemos comer porque son aceiteras, nos están dando mucho juego, sirven como carga para las excavadoras, para preparar comiditas, para hacer trasvases, para esparcirlas por todo el suelo de la sala de movimiento, para probarlas, etc.
Y esta ha sido nuestra II Encuentro-Asamblea del curso, que la realizamos en un magnifico parque de Almensilla, rodeados de naturaleza y degustando unos ricos cacahuetes.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
¡Hasta pronto verano...bienvenido otoño!
Hoy es un día importante para nosotros, es un día que celebramos muy especialmente en Raíces y Flores; como cada cambio de estación, nos despedimos del verano para darle paso al otoño.
Hoy en especial, 21 de septiembre se produce el llamado equinoccio de otoño, momento en el cual la duración del día y la noche es equivalente; este fenómeno se interpreta desde tiempo antiguos en que el mundo esta equilibrado y me parece precioso poder celebrarlo y transmitirle esto a los niños y niñas. Ellos todavía no buscan grandes explicaciones pero lo sienten, sienten el cambio y eso es lo más bello.
Hoy hemos pasado una mañana maravillosa, fabricando y recortando hojas de goma eva, comiendo higos y mermelada de calabaza y bailando y danzando por todo lo alto.
Ya poco a poco nos vamos preparando para el invierno, comiendo y absorviendo la energía de los ricos frutos que nos dan los arboles, adaptándonos poco a poco al temporal, recogiéndonos y preparando nuestro cobijo.
Comparto con vosotras un texto precioso sobre el otoño, de Jose María Toro, me gusta no solo por el cambio de estación, si no por la relación que tiene con todo lo que estamos viviendo en este mes en el espacio.
Es momento de soltarse, lindas hojas, de vuestros queridos árboles.
Hoy en especial, 21 de septiembre se produce el llamado equinoccio de otoño, momento en el cual la duración del día y la noche es equivalente; este fenómeno se interpreta desde tiempo antiguos en que el mundo esta equilibrado y me parece precioso poder celebrarlo y transmitirle esto a los niños y niñas. Ellos todavía no buscan grandes explicaciones pero lo sienten, sienten el cambio y eso es lo más bello.
Hoy hemos pasado una mañana maravillosa, fabricando y recortando hojas de goma eva, comiendo higos y mermelada de calabaza y bailando y danzando por todo lo alto.
Ya poco a poco nos vamos preparando para el invierno, comiendo y absorviendo la energía de los ricos frutos que nos dan los arboles, adaptándonos poco a poco al temporal, recogiéndonos y preparando nuestro cobijo.
Comparto con vosotras un texto precioso sobre el otoño, de Jose María Toro, me gusta no solo por el cambio de estación, si no por la relación que tiene con todo lo que estamos viviendo en este mes en el espacio.
Es momento de soltarse, lindas hojas, de vuestros queridos árboles.
"Siempre me ha parecido espectacular la caída de una hoja.
Ahora, sin embargo, me doy cuenta que ninguna hoja “se cae”
sino que llegado el escenario del otoño inicia la danza maravillosa del soltarse.
Cada hoja que se suelta es una invitación a nuestra predisposición al desprendimiento.
Las hojas no caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad
y profundo de sabiduría:
la hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire
sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento
y en actitud de renovación.
La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella
es la matriz generosa que albergará el brote de una nueva hoja.
La coreografía de las hojas soltándose y abandonándose a la sinfonía del viento
traza un indecible canto de libertad y supone una interpelación constante y contundente
para todos y cada uno de los árboles humanos que somos nosotros.
Cada hoja al aire que me está susurrando al oído del alma
¡suéltate!, ¡entrégate!, ¡abandónate! y ¡confía!.
Cada hoja que se desata queda unida invisible y sutilmente
a la brisa de su propia entrega y libertad.
Con este gesto la hoja realiza su más impresionante movimiento de creatividad
ya que con él está gestando el irrumpir de una próxima primavera.
Reconozco y confieso públicamente,
ante este público de hojas moviéndose al compás del aire de la mañana,
que soy un árbol al que le cuesta soltar muchas de sus hojas.
Tengo miedo ante la incertidumbre del nuevo brote.
¡Me siento tan cómodo y seguro con estas hojas predecibles, con estos hábitos perennes,
con estas conductas fijadas, con estos pensamientos arraigados,
con este entorno ya conocido…
Quiero, en este tiempo, sumarme a esa sabiduría, generosidad y belleza de las hojas
que “se dejan caer”.
Quiero lanzarme a este abismo otoñal que me sumerge en un auténtico espacio de fe,
confianza, esplendidez y donación.
Sé que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad,
el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso y más hermoso.
Sólo las hojas que se resisten, que niegan lo obvio,
tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso
y caerán al suelo por el peso de su propio dolor."
domingo, 18 de septiembre de 2016
Jugar a ser perseguido nos hace sentir importantes
Es curioso ir descubriendo con la experiencia como el comportamiento
de cada niño y niña tiene su sentido y explicación. En esta semana, como
en la mayoría, ha cobrado protagonismo el movimiento, el libre
movimiento.
Hemos descubierto un juego que nos ha encantado. Consiste en que nos convertirmos en ratones y sentimos el placer de ser perseguidos, con una gran tela roja que nos atrapa.
También hemos sentido el placer de escondernos y ser envueltos, cubiertos por una tela que nos protege del exterior, como recordando estar en el vientre materno.
Hemos sentido el placer de girar sobre nuestro propio eje corporal, desde lo alto de un colchón a modo de tobogán, simulando ser croquetas que son rebozadas, cocinadas y despues degustadas.
Hemos sentido el placer de caer al vacio saltando desde diferentes alturas.
Cuando analizamos el comportamiento de los/as niños/as, al observar este tipo de interacciones, nos pueden parecer juegos sin más, pero todos ellos tienen su significado y su función.
Aucoutier, uno de nuestros referentes más cercanos, tras sus 40 años de experiencia habla de la relación precisamente en estas edades de esta tipología de juegos con la conquista de la independencia y adquisición de la autonomía, de la relación que tienen con la separación y diferenciación de los padres para ser y sentirse un ser único e importante, con ideas diferentes y criterio diferente.
Cuando los acompañantes conocemos y experimentamos esto nos ayuda a ser un poquito más conscientes de la verdadera importancia del juego libre en la infancia, del juego libre espontáneo, sin juguetes que los distraigan y los desconecten.
Además de todo lo mencionado anteriormente, hemos experimentado el placer de la lectura y del contar historias, de construir castillos en la arena y destruirlos, de manipular la arcilla y crear con ella, de sentir la lluvia sobre nosotros, su olor, su frescor, de observar los insectos y las gallinas y demás seres vivos del espacio, de oler las plantas y probarlas, de comer las ricas granadas y deliciosos limones que nos dan nuestros árboles, de jugar con el agua, de conectarnos con ella, de disfrutar de los ricos alimentos que traemos, de probar nuevos sabores, de sentir el sol y el aire directamente sobre nuestra propia piel.
¿Podéis sentirlo como ellos/as?
Unai, África, Iris y Mateo en el momento evolutivo en el que están necesitan hacer esto y nosotros confiamos y les acompañamos en ello. Nuestras mañanas las organizamos en base a eso, ellos/as hacen sus propuestas y nosotros las vamos haciendo realidad por orden de llegada. Los niños y niñas vienen cargados de propuestas, durante la mañana hacemos y aprendemos infinidad de cosas; tenemos nuestros momentos de reunión grupal que surgen de manera espontánea, compartimos nuestros alimentos, nos contamos cosas que nos preocupan y nos inquietan, tenemos momentos de mucha concentración, momentos en los que trabajamos la destreza de nuestras manos, momentos de auténtica expansión, momentos de soledad y momentos de compañia, vivimos juntos infinidad de emociones, nos las contamos y las expresamos sin miedo. Es mágico darse cuenta que un niño cuando llora y expresa, a veces nos quiere decir algo, pero otras veces simplemente necesita hacerlo; descubrirlo, es conectarnos con su necesidad. Cuanta importancia tiene confiar en ellos, en su proceso, sin crear ningún tipo de expectativa, sin juicios.
A partir de ahí todo fluye solo.
Esta maravillosa semana la finalizamos con nuestra primera convivencia de familias, en la que hemos pasado un día fantástico compartiendo en comunidad, esta vez en casa de África y su familia, y...además ¡aprovechamos para celebrar su cumple!
Nos vamos acercando a una nueva estación, a un nuevo cambio
...en esta semana que entra hacemos nuestra despedida formal (porque realmente el calor continua) de nuestro querido y caluroso verano para darle paso al otoño.
¿Que regalos nos traerá esta vez?
Aquí os dejamos con algunos momentos de la semana.
Hemos descubierto un juego que nos ha encantado. Consiste en que nos convertirmos en ratones y sentimos el placer de ser perseguidos, con una gran tela roja que nos atrapa.
También hemos sentido el placer de escondernos y ser envueltos, cubiertos por una tela que nos protege del exterior, como recordando estar en el vientre materno.
Hemos sentido el placer de girar sobre nuestro propio eje corporal, desde lo alto de un colchón a modo de tobogán, simulando ser croquetas que son rebozadas, cocinadas y despues degustadas.
Hemos sentido el placer de caer al vacio saltando desde diferentes alturas.
Cuando analizamos el comportamiento de los/as niños/as, al observar este tipo de interacciones, nos pueden parecer juegos sin más, pero todos ellos tienen su significado y su función.
Aucoutier, uno de nuestros referentes más cercanos, tras sus 40 años de experiencia habla de la relación precisamente en estas edades de esta tipología de juegos con la conquista de la independencia y adquisición de la autonomía, de la relación que tienen con la separación y diferenciación de los padres para ser y sentirse un ser único e importante, con ideas diferentes y criterio diferente.
Cuando los acompañantes conocemos y experimentamos esto nos ayuda a ser un poquito más conscientes de la verdadera importancia del juego libre en la infancia, del juego libre espontáneo, sin juguetes que los distraigan y los desconecten.
Además de todo lo mencionado anteriormente, hemos experimentado el placer de la lectura y del contar historias, de construir castillos en la arena y destruirlos, de manipular la arcilla y crear con ella, de sentir la lluvia sobre nosotros, su olor, su frescor, de observar los insectos y las gallinas y demás seres vivos del espacio, de oler las plantas y probarlas, de comer las ricas granadas y deliciosos limones que nos dan nuestros árboles, de jugar con el agua, de conectarnos con ella, de disfrutar de los ricos alimentos que traemos, de probar nuevos sabores, de sentir el sol y el aire directamente sobre nuestra propia piel.
¿Podéis sentirlo como ellos/as?
Unai, África, Iris y Mateo en el momento evolutivo en el que están necesitan hacer esto y nosotros confiamos y les acompañamos en ello. Nuestras mañanas las organizamos en base a eso, ellos/as hacen sus propuestas y nosotros las vamos haciendo realidad por orden de llegada. Los niños y niñas vienen cargados de propuestas, durante la mañana hacemos y aprendemos infinidad de cosas; tenemos nuestros momentos de reunión grupal que surgen de manera espontánea, compartimos nuestros alimentos, nos contamos cosas que nos preocupan y nos inquietan, tenemos momentos de mucha concentración, momentos en los que trabajamos la destreza de nuestras manos, momentos de auténtica expansión, momentos de soledad y momentos de compañia, vivimos juntos infinidad de emociones, nos las contamos y las expresamos sin miedo. Es mágico darse cuenta que un niño cuando llora y expresa, a veces nos quiere decir algo, pero otras veces simplemente necesita hacerlo; descubrirlo, es conectarnos con su necesidad. Cuanta importancia tiene confiar en ellos, en su proceso, sin crear ningún tipo de expectativa, sin juicios.
A partir de ahí todo fluye solo.
Esta maravillosa semana la finalizamos con nuestra primera convivencia de familias, en la que hemos pasado un día fantástico compartiendo en comunidad, esta vez en casa de África y su familia, y...además ¡aprovechamos para celebrar su cumple!
Nos vamos acercando a una nueva estación, a un nuevo cambio
...en esta semana que entra hacemos nuestra despedida formal (porque realmente el calor continua) de nuestro querido y caluroso verano para darle paso al otoño.
¿Que regalos nos traerá esta vez?
Aquí os dejamos con algunos momentos de la semana.
1ª Convivencia del curso
Haciendo carreteras
Arcilla
Queremos a Nahuel
Jugando a las tiendas
Saboreando hielo
Construcciones
Construimos y destruimos con arena
Figuras de arcilla
¡LLueve!
Haciendo letras con las vías del tren
Comiendo pasta con tomate
lunes, 12 de septiembre de 2016
Hoy es el primer día de nuestra segunda semana
El primer niño en llegar fue Mateo, el lleva ya dos años viniendo y ya siente el espacio como su propia casa. Lo primero y más importante que le brotaba de dentro era contarme lo bello que le resultaba la formación de los terremotos, al haber visitado durante sus vacaciones un museo de naturaleza, contándome con exactitud su proceso: los terremotos se producen cuando dos placas tectónicas se chocan...etc. no tiene más de 3 años y medio.
La siguiente en llegar fue Iris, que después de su respectivo sostén en brazos, no tardó en juntarse con su amigo Mateo, al que también tenía muchas ganas de contarle todas las aventuras.
El siguiente en llegar fue Dani, una pequeña y gran persona, acompañado por su padre, con la alegría rebosando en su cara. El más pequeño por su tiempo y tamaño, con tan solo 12 meses.
El siguiente en llegar fue Unai, con su mamá y hermanito, seguro y dispuesto a enfrentarse a una nueva experiencia. Observando comportamientos y maneras de hacer, poco a poco se fue juntando cada vez más, preguntando y conociendo y con muchas ganas de interactuar en el grupo.
Y por último llegó Africa acompañada de su mamá y hermanito, directa al tobogán, su lugar favorito hasta ahora, disfrutando de la oportunidad que le brinda el espacio junto a su mamá.
Es precioso poder ver como los niños y las niñas poco a poco, cada uno a su ritmo, van cogiendo confianza, van sintiéndose en un sitio nuevo, van acercándose a las personas, las tocan, las miran, se enfadan y se dan cuenta que otras personas pueden sostenerlos y acompañarlos con respeto y amor.
Después por la tarde celebramos por todo lo alto este nuevo comienzo, con una rica tarta de calabaza casera y una infusión fresquita. Se nos hizo de noche...y para ser el primer día ¡acabamos muy cansados!
Hoy, una semana después, ha empezado a venir a compartir sus mañanas con nosotros, Álvaro, un chico encantador que conecta con los niños y las niñas de una manera sorprendente. ¡Bienvenido!
Aquí os dejo algunas imágenes de estos días.
Con turuleta
De paseo por el supermercado
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